domingo, 4 de diciembre de 2016

Cuentos y Novelas de Philik Dick


Cuentos completos
  • Cuentos completos I
    • Estabilidad
    • Roog
    • La pequeña rebelión
    • Más allá se encuentra el wub
    • El cañón
    • La calavera
    • Los defensores
    • La nave humana
    • Flautistas en el bosque
    • Los infinitos
    • La máquina preservadora
    • Sacrificio
    • El hombre variable
    • La rana infatigable
    • La cripta de cristal
    • La vida efímera y feliz del zapato marrón
    • El constructor
    • El factor letal
    • La paga
    • El gran C
    • En el jardín
    • El rey de los elfos
    • Colonia
    • La nave de Ganimedes
    • La Niñera
  • Cuentos completos II
    • La viejecita de las galletas
    • Detrás de la puerta
    • La Segunda variedad
    • Recuerdos al por mayor
    • El mundo de Jon
    • Cazadores cósmicos
    • Progenie
    • Algunas clases de vida
    • Los marcianos llegan en oleadas
    • El abonado
    • El mundo que ella deseaba
    • Una incursión en la superficie
    • Proyecto: Tierra
    • Problemas con las burbujas
    • Desayuno en el crepúsculo
    • Un regalo para Pat
    • El fabricante de capuchas
    • Sobre manzanas marchitas
    • Humano es
    • Equipo de ajuste
    • Planeta imposible
    • Impostor
    • James P.Crow
    • Planeta de paso
    • La maqueta
    • Un recuerdo
    • Equipo de exploración
    • Autor, autor
  • Cuentos completos III
    • Coto de caza
    • El ahorcado
    • Peculiaridades de los ojos
    • El hombre dorado
    • Y gira la rueda
    • El último experto
    • El padre-cosa
    • El extraño paraíso
    • Tony y los escarabajos
    • Nul-O
    • Servir al amo
    • Pieza de colección
    • Los reptadores
    • Campaña publicitaria
    • La estratagema
    • Sobre la desolada Tierra
    • Foster, estás muerto
    • La paga del duplicador
    • Veterano de guerra
    • La barrera de cromo
    • Desajuste
    • Un mundo de talentos
    • ¡Cura a mi hija, mutante!
  • Cuentos completos IV
    • Autofab
    • Servicio técnico
    • Mercado cautivo
    • El patrón de Yancy
    • El informe de la minoría
    • Mecanismo de recuerdo
    • La M imposible
    • Nosotros, los exploradores
    • Juego de guerra
    • Si no existiera Benny Cemoli
    • Una actuación novedosa
    • Araña de agua
    • Lo que dicen los muertos
    • Orfeo con pies de barro
    • Los días de Perky Pat
    • El suplente
    • ¿Qué vamos a hacer con Ragland Park?
    • ¡Oh, ser un blobel!
  • Cuentos completos V
    • La cajita negra
    • La guerra con los fnuls
    • Artefacto precioso
    • Síndrome de alejamiento
    • Una odisea terrícola
    • Su cita será ayer
    • Combate sagrado
    • Un juego sin azar
    • No por su encuadernación
    • La revancha
    • La fe de nuestros padres
    • La historia que pondrá fin a todas las historias para la antología de Harlan Ellison Dangerous Visions
    • La hormiga eléctrica
    • Cadbury, el castor necesitado
    • Algo para nosotros, temponautas
    • Las prepersonas
    • El ojo de la sibila
    • El día que el señor Ordenador se cayó del árbol
    • La puerta de salida da adentro
    • Cadenas de aire, redes de éter
    • Extraños recuerdos de la muerte
    • Espero llegar pronto
    • El caso Rautavaara
    • La mente alienígena
Novelas
  • La pistola de rayos
  • Laberinto de muerte
  • Esperando el año pasado
  • La invasión divina
  • Dr. Bloodmoney. O cómo nos las apañamos después de la bomba
  • Tiempo desarticulado
  • La transmigración de Timothy Archer
  • Fluyan mis lágrimas, dijo el policía
  • Ubik
  • El hombre en el castillo
  • Tiempo de Marte
  • Los clanes de la luna Alfana
  • Los tres estigmas de Palmer Eldritch
  • Lotería solar
  • Nuestros amigos de Frolik 8.
  • Simulacra
  • Valis
  • La penúltima verdad
  • Una mirada a la oscuridad

sábado, 3 de diciembre de 2016

Obras de Roberto Bolaños

Poesía:
Reinventar el amor, 1976
Fragmentos de la Universidad Desconocida, 1992
Los perros románticos, 1993
El último salvaje, 1995
Tres, 2000
Ediciones póstumas:
La Universidad Desconocida, 2007

Novela:
Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce (con A. G. Porta; reeditada en 2006 junto al cuento Diario de bar), 1984
La senda de los elefantes (reeditada en 1999 como Monsieur Pain), 1984
La pista de hielo, 1993
La literatura nazi en América, 1996
Estrella distante, 1996
Los detectives salvajes, 1998
Amuleto, 1999
Nocturno de Chile, 2000
Amberes, 2002
Una novelita lumpen, 2002
2666, 2004
El Tercer Reich. 2010
Los sinsabores del verdadero policía, 2011
El espíritu de la ciencia ficción, 2016

Cuento:
Llamadas telefónicas, 1997
Putas asesinas, 2001

Ediciones póstumas:
El gaucho insufrible, 2003
Diario de bar (con A. G. Porta; adjunto a reedición de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce), 2006
El secreto del mal, 2007

"Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos: Philip K. Dick; 1928-1982" de Emmanuel Carrère


Su madre lo trajo al mundo en Chicago, un 16 de Diciembre del año 1928, además de a una hermana melliza, Jane. Con apenas cinco semanas de edad, un inspector de la compañía de seguros que recién había contratado su padre,Joseph Edgar Dick, fue a hacer una visita a la familia que acaba de nacer. Con horror contempló cómo los pequeños mellizos se encontraban seriamente desnutridos y heridos, con evidentes señales de abandono. De inmediato los llevó al hospital, aunque lamentablemente nada se pudo hacer por la pequeña Jane que falleció de camino.
 Pese a las escasas cinco semanas con las que contaba por aquél entonces, Dick quedaría profundamente marcado por esta tragedia, que resurgiría una y otra vez en su vida, sus relaciones y como es lógico, en su producción artística, dando origen al tópico del 'gemelo fantasma'. Después de divagar un par de años entre Washington D.C. y California, de contemplar la ruptura de sus padres, y de instalarse finalmente en ésta última bajo la tutela de su madre, comenzaría por fin a dar señales de lo que sería el día de mañana. Un genio para algunos, un chiflado para otros, cultivando sus pasiones o sus obsesiones. La música y la literatura.
 “Siempre se había negado a aceptar, con todo su ser, la idea de que el azar fuera el motor de lo que le sucedía, una danza de electrones sin coreógrafo, o una serie de combinaciones aleatorias. Para él, todo tenía que tener un sentido. Había vivido y explorado su vida según este postulado. Ahora bien, a partir de la idea de que existe un significado oculto en todo lo que sucede, caemos fatalmente en la idea de que también existe una intención. Cuando alguien intenta ver su vida como una trama, pronto ve también en ella la ejecución de esa trama, y acaba preguntándose quién la ha tramado. Esta intuición, que todos más o menos compartimos, más o menos vergonzosamente, alcanza su plenitud en dos sistemas de pensamiento: El de la fe religiosa y el de la Paranoia. Y Dick, por haber experimentado las dos dudaba cada vez más que existiera alguna diferencia entre ambas.” Pag. 217.
 Abandonó los estudios universitarios que cursaba, y encontró trabajo en una tienda de discos donde dio rienda suelta a su curiosidad por la música hasta 1952. De esta fecha en adelante, durante treinta años de forma casi ininterrumpida, no se dedicó a otra cosa que escribir. Acribillado por las preguntas sobre su pasado, y por algún que otro episodio de auténtico terror psicológico fueron esbozándose los límites entre los que habría de asentarse su amplísimo legado.
 Cualquiera que no estuviera advertido del estilo phildickiano -Término que se hizo famoso en la contracultura californiana de aquellos años- leería un relato corto, un cuento, o una novela suya sin atisbar más que una imaginación prodigiosa y un talento para enredar más allá de los límites meramente estéticos, los avatares de los desdichados personajes. En el fondo, el profundo anhelo que sentía Phil en su fuero interno emanaba en cada palabra y cada acto que llevó a cabo. Sus interlocutores lo defendían, a sabiendas, de sus 'pequeñas idiosincrasias' -como diría Robin Williams haciendo de Psicólogo en 'El indomable Will Hunting' (1997) de Gus Van Sant- por las que tantos lo criticaron, diciendo, que pese a todo, había pocas cosas comparables a una conversación con él. Era, como él mismo dijo, “una rata” que no dejaba de escurrirse en argumentos, reflexiones, contradecirse y volver a contradecir aquello con lo que acaba de oponerse a lo que había defendido antes -por si no ha quedado claro- y todo ello, motivado por ese profundo anhelo de encontrar un sentido, que todos más o menos compartimos, más o menos vergonzosamente.
 1974 sería el año en que Nixon abandonaría la Casa Blanca; el año en que el escritor Ruso Alexander Solzhenitsinsería desterrado y finalmente, el año en que, entre Febrero y Marzo, Dick viviría uno de los episodios, sino el más, importantes de su vida. Después de recibir una dosis de Pentotal Sódico -suero de la verdad- en el dentista y volver a su apartamento, una mujer, joven, conocida, le llevó una caja de Darvon -un opiáceo- para aliviar el dolor. Al abrirle la puerta observó que ésta llevaba un collar con un símbolo del cristianismo perseguido. Un pez dorado. Al verlo, P. K. Dick tuvo una revelación. Pudo ver por anamnésis o intuición intelectual, la verdadera realidad detrás de las cosas.
 Los últimos ocho años de su vida los pasó investigando la historia de la filosofía y la teología, redactando un diario oTractate, una Exégesis, de más de 8000 páginas en los que teorizaba sobre los acontecimientos que había experimentado por aquél entonces. De todo este flujo de conocimientos se puede extraer una visión gnóstica que separa el mundo en dos realidades, una aparente y mecánica, y otra oculta y divina, que sería aprovechada, desvirtuándola y tergiversando el mensaje phildickiano, tanto por los teóricos de la conspiración como quienes impulsaron en torno a aquéllos años el surgimiento de la cultura new-age.
Sus últimos años, siendo ya un escritor reconocido, los pasó, como era costumbre en él, confuso. Iba a rodarse la primera adaptación cinematográfica basada en una obra suya, 'Do Androids Dream Of Electric Sheep?' (1968) que se titularía simplemente 'Blade Runner' dirigida por Ridley Scott (1982) y que sería considerada con el paso de los añospelícula de culto. Triunfó al final. Aunque como él mismo diría en su novela V.A.L.I.S. refiriéndose a su protagonistaAmacaballo Fat, el triunfo “llegó tarde”, no sabía qué hacer con los beneficios que le reportaba su intensa actividad literaria, que comenzaba a traducirse a varios idiomas, así que donó la mayoría, y lo peor aún, seguía sin tener del todo claro qué era lo que había visto o si era siquiera real. Sólo él lo sabe a estas alturas, o no.
 Emmanuel Carrère nos lleva por la vida convulsa y frenética de Dick aportando la pausa suficiente y necesaria, de forma amena y dando las claves fundamentales que nos permiten comprender de forma más profunda y completa la obra del torturado escritor. No sólo es una magnífica biografía sobre la vida de un hombre inconmensurable.
 Carrère construye esta biografía sobre varios pilares que se entrelazan y alternan de forma continua. Primero, la biografía del autor: tomando como mimbres los hechos más relevantes de su vida, los acontecimientos más destacados e ilustrativos de su forma de entender la realidad y la literatura, junto con las personas que convivieron y contribuyeron a hacer de él quien fue. Segundo, su obra, pues dentro de cada período vital se comentan sus novelas y relatos más conocidos, se describen argumentos, se reproducen diálogos, y se contextualizan los distintos períodos creativos que Dick tuvo que –a veces de forma muy dolorosa- atravesar. Tercero, los recuerdos y las vivencias de otras personas, que completan la visión de quien era Philip K. Dick. Y en cuarto lugar, una tendencia omniforme a echar a volar la imaginación creativa de Carrère para interpretar acontecimientos de la vida de Dick, convirtiendo la opinión personal en parte del retrato del autor.
 En cuanto a la biografía, se hace especial hincapié en las consecuencias que provocó en la persona de Dick su vida familiar tanto de adolescente como de adulto. De adolescente, la pronta marcha de su padre y la fuerte personalidad (que se caracteriza como de ‘castradora’) de su madre; así como la muerte de su hermana, a las pocas semanas de nacer y como consecuencia de una decisión expresa de su madre de no darles de comer, explican en parte la fuerte frustración y sensación de pérdida que lo acompañaron. De adulto, la proyección del adolescente se refleja en sus caóticas relaciones con sus numerosas y distintas esposas, con sus desconcertados amigos, o con aquellos que, en cada momento de su vida, pasaron y fueron importantes como confidentes, como perseguidores, como críticos o como admiradores. Todos ellos, por lo menos los más importantes, aparecen aquí de una u otra forma. Y ese es uno de los principales valores de esta biografía.
 Valioso es también el repaso a las obras más populares de Dick. Aquellos que todavía no la conozcan, sin duda, encontrarán en los argumentos, los diálogos, las reflexiones y los contextos creativos que se introducen en esta biografía, los motivos necesarios bien para decidir el introducirse en ella, bien para huir aspaventado –porque Dick es un escritor extremo, que o se quiere o se odia. Encontraremos en Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos extensas referencias en detalle a Los clanes de la luna Alfana, El hombre en el castillo, Los tres estigmas de Palmer Eldricht, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Ubik o Una mirada en la oscuridad, entre otras. Si bien, claro, es muy complicado encontrar un catálogo lo suficientemente extenso como para abarcar la amplia y completa obra de Philip K. Dick. Esta biografía no es una de esas rara avis. Y el lector dickiano debe esperar todavía un poco más para encontrarla. (Por cierto, ¿quién tendrá el valor de enfrentarse a ese ingente trabajo?).
 En cuanto a las personas que fueron relevantes para él, son numerosas las que aparecen aquí: desde su madre y su omnipresente hermana; a sus importantes esposas (cada una de ellas fueron relevantes, dentro de su distinta idiosincrasia personal, de una forma u otra); pasando por los gurús de diverso pelaje; los obispos y padres que sufrieron sus constantes dudas teológicas y metafísicas, junto a su proyección sobre el constante debate teleológico en Dick sobre el fin de la realidad y sus causas; así como otras muchas personas que lo conocieron y formaron parte de su vida.
 Pero, si sus pinturas y pinceles son muy útiles para dibujar una correcta idea de cómo era Philip K. Dick, ser complejo y poliédrico, persona además de escritor; ni la precisión del pulso, ni el marco, son los correctos para dotar a ese cuadro de una adecuada verosimilitud. La imaginación de Carrère vuela en demasiadas ocasiones, y en demasiados puntos, como para que algunos de los pasajes –dejo la cantidad relativa a la valoración del lector- puedan llegar a ser creíbles. Se enfoca a Philip K. Dick como un personaje psíquicamente afectado, prácticamente, desde el momento en que adquiere consciencia; se sobredimensionan sus aspectos excéntricos, hasta llegar a totalizar la vida de Dick; permanentemente desquiciado y desorientado, sólo permite intuir el corazón, el centro de su personalidad.

2666 de Roberto Bolaños: critica


Los centenares de personajes de esta novela se dirigen al infierno, un infierno que aquí cobra la forma de Santa Teresa, una ciudad mexicana en la frontera con Estados Unidos donde casi no hay cesantía pero abundan, en cambio, los cadáveres: cadáveres de mujeres jóvenes, violadas y luego abandonadas en el basurero "El Chile" o en alguno de los numerosos rincones baldíos de la ciudad.
El escritor chileno parece haber decidido apelar a cierta estructura de la novela china, es decir el desarrollo una sucesión de relatos (en la línea de La montaña del alma, de Gao Xingjian) y, desplegando una imaginación ilimitada, introduce una profusión de historias breves y de subtramas, cargadas de sorpresas y de complejos enigmas.

Es verdaderamente impresionante la capacidad de Bolaño para sostener el relato, para acumular detalles microscópicos cuya enumeración, sin embargo, nunca detiene el trepidante progreso de la narración. Las cinco partes o las cinco novelas de que consta "2666" son, en rigor, obras simultáneas, piezas movidas con voluntariosa maestría por un narrador omnisciente, orgullosamente omnisciente. La lectura de 2666 es una experiencia total, una fiesta continua que nos depara sorpresas casi a cada paso. No importa que esta obra tenga 1.119 páginas. No pesan.

Archimboldi es un novelista respetado y admirado, la historia de su vida es una melancólica y sangrienta versión de la historia del siglo veinte europeo. Aunque la ilusión de las cuatro paredes lo resguarda de la desesperación, Archimboldi nunca deja de ser un ex soldado que repasa sus heridas de guerra, el hijo de un cojo y de una tuerta que recuerda culposamente a Boris Abramovich Ansky (un escritor que, en la trinchera enemiga, no tuvo la suerte que sí tuvo Archimboldi: sobrevivir) y que viaja a México (el país de los aztecas, que según Ingeborg Bauer, su mórbida esposa, son gentes muy extrañas) no para reunir materiales para una próxima novela transcontinental, sino más bien para conocer a su sobrino, que es el principal sospechoso de los asesinatos de Santa Teresa.
Archimboldi, con sus 80 años de edad a cuestas, acepta viajar a México, a Santa Teresa, para ayudar a su sobrino y, en consecuencia, a su hermana. El libro termina con la mención a que efectivamente Archimboldi se marcha a México.

Roberto Bolaño ha escrito una obra maestra, una novela absoluta, un libro total, que hurga en los límites mismos de la literatura y demuestra que escribir es una incalculable y definitiva forma de acción. Por desgracia para el lector, cuando todas las piezas del rompecabezas van encajando y se aproxima el final, que se intuye trazado con maestría, la novela queda inconclusa, pues la muerte sorprendió a Bolaño, llevándose a uno de los escritores más enigmáticos del siglo XXI.

Se supone que Bolaño no alcanzó a terminarla, pero es prácticamente imposible discernir con mediana seguridad qué aspectos de la novela quedaron a medio acabar. Hay, naturalmente, algunas historias que hubiera sido posible continuar (los asesinatos relatados, sin ir más lejos, son ciento y tantos, pero podrían ser doscientos o cuatrocientos), pero la verdad es que, según la lógica interna del relato, no tendrían por qué finalizar.

A cuatro profesores de literatura, Pelletier, Morini, Espinoza y Norton, los une su fascinación por la obra de Beno von Archimboldi, un enigmático escritor alemán cuyo prestigio crece en todo el mundo. La complicidad se vuelve vodevil intelectual y desemboca en un peregrinaje a Santa Teresa (trasunto de Ciudad Juárez), donde hay quien dice que Archimboldi ha sido visto. Ya allí, Pelletier y Espinoza se enteran de que la ciudad es desde años atrás escenario de una larga cadena de crímenes: en los vertederos aparecen cadáveres de mujeres con señales de haber sido violadas y torturadas.

Es un gran libro. Es un libro inmenso. Los personajes menores son incontables; la proliferación de historias, biografías, anécdotas y hechos deja sin aliento. Todo este caudal confluye en Santa Teresa, último círculo del infierno latinoamericano, donde una mano invisible e inexorable mata con la regularidad de una máquina.

Para describir este libro varios críticos han usado la imagen de un agujero negro. El tema, entonces, es la muerte. Mejor dicho: el tema es el vasto tiempo, las incontables historias personales, vistos desde el umbral de la muerte.

Todo en 2666 sugiere una continuidad más allá de lo relatado. Los crímenes de Santa Teresa no son esclarecidos (aunque el lector pueda entrever una solución) y todo deja pensar que continuarán. Las "partes" de los críticos, de Amalfitano, Fate y Archimboldi son sólo cuatro en una serie potencialmente infinita: más y más destinos podrían confluir en Santa Teresa, donde las mujeres seguirían interminablemente muriendo. Bolaño se niega a cerrar sus grandes novelas.

Roberto Bolaño Ávalos nació en Santiago de Chile en 1953. Hijo de un camionero y una maestra. Pese a ser oriundo de Santiago de Chile, Bolaño pasó su infancia en ciudades como Valparaíso, Quilpué, Viña del Mar y Cauquenes. A los 13 años, Bolaño se trasladó con su familia a México. Con quince años ingresa en el colegio, pero lo abandona un año más tarde y decide no volver a ninguna institución educativa.

Pasó su adolescencia concentrado en la lectura, encerrado durante horas en la biblioteca pública de Ciudad de México. Trabajó como articulista en diferentes medios

Volvió a Chile el año 1973 para defender al gobierno de Salvador Allende. Para ello se alistó en la resistencia. Tras el Golpe de Estado, fue detenido cerca de Concepción. Bolaño pasó unos días detenido, siendo liberado gracias a la ayuda de dos detectives, ex-compañeros de él en Cauquenes.

Regresó nuevamente a México, en donde funda, junto con un grupo de poetas mexicanos, un movimiento de vanguardia denominado el infrarrealismo y a partir de 1975 comienza a publicar sus primeros trabajos, como la antología poética que aparece con el título "Poetas infrarrealistas mexicanos". Para luego trasladarse a El Salvador. Aquí conoció al poeta Roque Dalton y a sus asesinos. Luego emigró a Europa, cumpliendo diversos oficios como vendimiador en verano, vigilante nocturno de un camping de recreación (en Castelldelfels, Cataluña) y vendedor en un almacén de barrio.

El año 1977 se instaló en Barcelona, donde se casaría con una española, Carolina López, con la que tuvo un hijo, Lautaro. Desde entonces, residió en la localidad gerundense de Blanes. Tras un par de años en la misma condición de trabajador fugaz, logró sustentarse a base de los premios obtenidos en concursos literarios.

Estaba a la espera de un trasplante de hígado que nunca llegó. Muere a la edad de 50 años, el día lunes, 14 de julio de 2003 en Barcelona, España, tras una larga y dolorosa enfermedad estando en coma durante diez días como consecuencia de una insuficiencia hepática.

Su estilo es inconfundible y sus historias muy bien narradas, los personajes están muy bien perfilados en cada una de sus características. Es fácil y rápido de leer. La narrativa de Roberto Bolaño da la impresión de sentir una especial querencia por los personajes que sitúan su existencia en los límites más extremos. Personajes atormentados, anclados en un nihilismo frío y en la impotencia para traspasar la sima de la incomunicación sentimental.

Literatura en estado puro, ejercicio de virtuosismo narrativo y alegoría del horror contemporáneo, 2666 es una de esas obras torrenciales. Una obra monumental, una catedral inabarcable, llena de luz y de misterio, de presencias y ausencias, de silencios y sombras.

2666 de Roberto Bolaños: sinopsis


Es una novela póstuma del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003) publicada en el año 2004. Consta de cinco partes que el autor, por razones económicas, planeó publicar como cinco libros independientes para asegurar así, en caso de fallecimiento, el futuro de sus hijos. No obstante, tras su muerte, los herederos ponderaron el valor literario y decidieron editarla como una única novela.
Gran parte de la acción de las cinco partes transcurre en la ciudad ficticia de Santa Teresa, que se ha identificado con Ciudad Juárez.
La primera parte se titula La parte de los críticos, y los personajes principales son el francés Jean-Claude Pelletier, el italiano Piero Morini, el español Manuel Espinoza y la inglesa Liz Norton, profesores de literatura que se embarcan en la búsqueda del escritor alemán Benno von Archimboldi.
Archimboldi era un escritor prácticamente desconocido, pero que empieza a adquirir notoriedad, llegando incluso los rumores a considerarle favorito para ganar el Premio Nobel de Literatura, si bien los detalles acerca de su vida son totalmente desconocidos. Los profesores se conocen y se hacen amigos a raíz de coincidir en varios congresos acerca de literatura alemana, en los cuales se pone de manifiesto que sus posturas sobre la obra de Archimboldi coinciden. La relación entre ellos comienza a hacerse más íntima, siendo frecuentes las llamadas telefónicas o las visitas de un país a otro para encontrarse, lo que conduce a que Liz Norton mantenga relaciones sexuales con Pelletier y Espinoza. El francés y el español deciden mantener su buena relación a pesar de acostarse ambos con Norton y esperar a que ella se decida por uno de los dos.
Durante un seminario en la ciudad de Toulouse, conocen a un mexicano, Rodolfo Alatorre, quien afirma que un amigo suyo de México D.F. había conocido a Archimboldi hace poco tiempo. Al parecer, el escritor había estado en la capital mexicana, y de allí iba a coger un avión hacia Hermosillo, para luego dirigirse a Santa Teresa. Consideran que la información puede ser de fiar y deciden viajar a México para encontrar al escritor, con la excepción de Morini, que rehúsa desplazarse debido a su estado delicado de salud (padece esclerosis y se desplaza en silla de ruedas).
Cuando Norton, Espinoza y Pelletier llegan a su destino, les recibe el rector de la Universidad de Santa Teresa, y les pone en contacto con el profesor chileno Óscar Amalfitano. Este de primeras no les causa buena impresión, pero al conocer que ellos han traducido una obra de Archimboldi su opinión cambia. Junto con Amalfitano emprenden infructuosamente la búsqueda del alemán.
Una de las noches, en el hotel donde se alojaban, Espinoza, Pelletier y Norton practican un trío; después de esa experiencia no vuelven a mantener relaciones sexuales, y en Norton empieza a operarse un cambio, empezando a adoptar una actitud más introvertida, hasta que decide volver a Londres, dejando solos al francés y al español. Estos empiezan paulatinamente a perder la esperanza de encontrar a Archimboldi, comenzando Espinoza una relación con una joven vendedora de alfombras llamada Rebeca, y quedándose Pelletier en el hotel releyendo las obras del autor que buscan. Uno de los días les cuentan que en Santa Teresa se están produciendo asesinatos de mujeres, contándose las víctimas en más de doscientas.
Al final del relato reciben un correo electrónico de Norton, donde les cuenta que finalmente se ha dado cuenta de que a quién ella ama es a Morini, con el que empieza una relación. Pelletier y Espinoza permanecen en Santa Teresa con dos certezas: la certeza de que no van a encontrar a Archimboldi y la certeza de que este se encuentra en Santa Teresa o en los alrededores.
En La parte de Amalfitano el personaje principal es Óscar Amalfitano, un profesor chileno que se trasladó a Santa Teresa desde Barcelona junto con su hija para dar clases en la universidad de dicha ciudad.
Amalfitano vivió en Argentina, Francia, España, donde estuvo casado con una mujer llamada Lola y fruto de esa relación tiene a su hija, Rosa; Lola les abandonó a los dos años de nacer Rosa, con el pretexto de ir a visitar a su poeta favorito, que estaba ingresado en el manicomio de Mondragón. Pasados unos años regresa para hacerles una visita, y le cuenta a Óscar antes de volver a irse que tiene un hijo en Francia y que ha contraído sida. Poco después de ese suceso, acepta un puesto de profesor en la ciudad de Santa Teresa y se traslada allí con su hija.
Una vez relatada la vida de Amalfitano antes de llegar a México, la novela se centra en su vida cotidiana y se puede apreciar lo cerca que se encuentra el profesor de la locura. Un ejemplo es como cuelga un libro de geometría escrito por Rafael Dieste de un tendedero en el patio de su casa, con el objetivo de que el volumen aprendiera «cuatro cosas de la vida real». También empieza a dibujar polígonos escribiendo en sus vértices nombres de filósofos y a oír voces dentro de su cabeza que el chileno identifica con su padre y con su abuelo.
En La parte de Fate, un periodista estadounidense, Quincy Williams, cuyo apodo es Fate, debido al fallecimiento de un compañero se desplaza a Santa Teresa a cubrir la noticia de un combate de boxeo. Escribe en una publicación de Harlem dirigida a gente de raza negra que trata sobre temas políticosociales. Al llegar a la ciudad, conoce a un periodista, Chucho Flores, que le informa sobre los asesinatos de mujeres cometidos. Al enterarse de estos sucesos, Fate se pone en contacto con su revista con la intención de que le dejaran cubrir las noticias de los feminicidios, obteniendo una negativa. En ese momento conoce a Guadalupe, una periodista que está cubriendo los asesinatos y que, al igual que él, está sustituyendo a un compañero fallecido, en este caso asesinado. Guadalupe tiene intención de entrevistar al sospechoso de los asesinatos, un norteamericano que se encuentra en la cárcel.
Cuando llega el día del combate, Fate asiste a la velada y allí Chucho Flores le presenta a Rosa, la hija de Óscar Amalfitano. Una vez finalizado el boxeo, Fate, Rosa, Chucho y unos amigos se van juntos, pero una escena violenta presenciada por el neoyorquino hace que huya junto con Rosa. Acaban en casa de Óscar Amalfitano y este, temeroso de lo que le pueda suceder a su hija, le da dinero a Fate para que la saque del país. Antes de abandonar México, el periodista junto con Rosa y Guadalupe se disponen a entrevistar al sospechoso de los asesinatos. Cuando se encuentran cara a cara con él, les llama la atención la gran estatura del preso.
La cuarta parte se titula La parte de los crímenes y describe los asesinatos de mujeres acontecidos en la ciudad de Santa Teresa, junto con las investigaciones que se llevan a cabo y que normalmente no arrojan ningún resultado.
Se describen los asesinatos que se han cometido entre enero de 1993 y diciembre de 1997, empezando por la aparición del cadáver de Esperanza Gómez Saldaña. De cada víctima que aparece se describe la edad, la estatura, el oficio, la ropa que llevaba puesta, el nombre y la causa de la muerte. Si bien muchos asesinatos se ajustan a un mismo patrón, hay otros que son totalmente distintos y al menos uno de ellos resulta ser un suicidio.
Entre las descripciones de los crímenes se intercalan otras historias paralelas. Una de ellas es la investigación que lleva a cabo sobre el caso el policía Juan de Dios Martínez y su relación con Elvira Campos, la directora de manicomio de Santa Teresa. Sus pesquisas incluyen la búsqueda de un profanador de iglesias descontrolado que a veces mata. Otra historia es la de Klaus Haas, que después de las investigaciones llevadas a cabo por el agente Epifanio es considerado el autor de los asesinatos de Santa Teresa, por lo que ingresa en prisión. Desde la cárcel, Haas convoca varias ruedas de prensa en las que afirma que el culpable de los asesinatos es Daniel Uribe, miembro de una familia adinerada.
Otras historias dentro de esta parte de la novela son la de una adivina que interviene en un programa de televisión para pedir que se resuelvan los casos o la de una diputada del PRI que después de la desaparición de una amiga suya le encarga a un periodista que investigue el caso.
La novela finaliza con La parte de Archimboldi, donde se narra la vida del escritor Benno von Archimboldi, y los intentos de su hermana para sacar al hijo de esta de la prisión de Santa Teresa. Comienza relatando cómo se casan los padres del escritor; un soldado cojo que combatió en la Primera Guerra Mundial y una mujer tuerta de su pueblo. Tienen dos hijos: el mayor, Archimboldi, cuyo nombre real es Hans Reiter y la pequeña, Lotte Reiter.
A Hans sus profesores le declaran incompetente para los estudios, por lo que empieza a trabajar como sirviente en la casa de campo de un barón. Desempeñando su labor allí conoce a la hija de este y a su sobrino (Hugo Halder), que está enamorado de ella. En el año 1936 el barón cierra su residencia, lo que motiva que Hans tenga que trasladarse para encontrar trabajo. Recala en Berlín y encuentra allí a Hugo Halder, que le introduce en su grupo de amistades y le encuentra trabajo.
En 1939 le reclutan en el ejército alemán para combatir durante la Segunda Guerra Mundial. Su regimiento se dirige a Polonia, combatiendo en las proximidades de Kutno. La envergadura de Archimboldi le convierte en un blanco fácil para los soldados polacos, pero el alemán transmite algo que sus superiores no saben explicar que impide que ninguna bala le acierte. La tropa avanza hacia Normandía y luego se dirige a Rumanía. En un castillo de ese país, fortaleza medieval de Transilvania que asumen que fue el de Vlad Tepes —Drácula—, se vuelve a encontrar a la hija del barón, la baronesa Von Zumpe. La noche del encuentro, Archimboldi, junto con otro soldado, accede a un pasadizo de la fortaleza desde donde se puede observar el dormitorio de la baronesa. Desde allí ven como mantiene relaciones sexuales con un militar rumano, el general Entrescu, llamándoles la atención el gran tamaño de su pene.
Durante un permiso intenta infructuosamente encontrar a Hugo Halder, pero en su lugar conoce a Ingeborg Bauer, una muchacha perturbada que reside con su familia en la antigua casa de Hugo. Después destinan a Archimboldi a la Unión Soviética y resulta herido cerca de Sebastopol. Le destinan a Ucrania para que se recupere de sus heridas y allí encuentra un manuscrito escondido en la chimenea de la casa donde vive.
Se trata del relato autobiográfico de Boris Abramovich Ansky, un judío que después de alistarse en el Ejército Rojo se establece en Moscú y decide dedicarse a la literatura. En ella se habla de un escritor de ciencia-ficción amigo de Ansky, Ivanov, que es condenado a muerte por Stalin debido a sus últimas obras, aunque en realidad fue Ansky el que las escribió. La narración de Ansky termina con la invasión de Polonia por el ejército nazi. En el manuscrito se menciona a un pintor italiano, Archimboldo, cuyo nombre se acabará convirtiendo en el seudónimo de Reiter.
Al poco las tropas alemanas comienzan la retirada. Cuando esto se produce, Reiter se encuentra el cadáver del general Entrescu crucificado. Finalmente se entrega al ejército norteamericano, permaneciendo retenido en un campo de prisioneros. Cuando es liberado, se traslada a la ciudad de Colonia y se reencuentra con Ingeborg, convirtiéndose en pareja.
Archimboldi consigue una máquina de escribir y comienza a crear su primera novela, adoptando como seudónimo el primer nombre que le viene a la cabeza, Benno von Archimboldi, consiguiendo que un editor, Bubis, que casualmente es marido de la baronesa Von Zumpe, le publique la obra y las restantes que escribe. Debido al estado de salud de Ingeborg, la pareja viaja por Europa con el fin de que ella se restablezca, pero finalmente fallece. Archimboldi empieza a residir en Venecia siendo ya un escritor de cierto éxito, y recibe ocasionalmente visitas de la baronesa Von Zumpe, con quien mantiene relaciones sexuales. Llegados a este punto empieza la narración de Lotte, la hermana de Archimboldi.
En esta parte se narra las vivencias de Lotte. Se cuenta como desde pequeña sentía veneración por su hermano mayor, Hans, del que deja de tener noticias durante la guerra. Pasan los años y Lotte se casa con un mecánico, Werner, con quien tiene un hijo, Klaus Haas. Cuando Klaus crece resulta ser un joven conflictivo y acaba emigrando a los Estados Unidos. Al poco de llegar allí sus padres dejan de tener noticias de él. A los años, Lotte enviuda y en 1995 recibe un telegrama que le comunica que su hijo Klaus se encuentra preso en Santa Teresa, acusado de los asesinatos de mujeres.
Lotte decide viajar a México para ver a su hijo y hacerse cargo de los gastos de la defensa. Pasan los años, y parece que el caso de su hijo se estanca, alternando Lotte estancias en México y en Alemania. En el año 2000, cuando va a volver a viajar a México compra una novela en el aeropuerto, El rey de la selva, escrita por Benno von Archimboldi, y se da cuenta de que el libro narra historias de su niñez y que la única persona que podría haber escrito algo así era su hermano Hans. Se pone en contacto con la editora que publica las obras de Archimboldi, la baronesa Von Zumpe, y le cuenta la historia de cómo su hijo está encarcelado. La baronesa le pide su dirección en Alemania y se despide de ella.
Cuando Lotte regresa a su país recibe la visita de su hermano. Después de hablar varias horas, Archimboldi comienza los preparativos para viajar a México para encargarse del caso de su sobrino.

viernes, 2 de diciembre de 2016

El arco iris de gravedad de Thomas Pynchon


El arco iris de gravedad fe fue publicada en 1973. Novela compleja, larga, inclasificable, obscena, incomprensible, fascinante e inspiradora a partes iguales. Presenta un amplio elenco de personajes. Su argumento es absurdo, con mil ramificaciones de temas varios. Se ambienta principalmente en Europa a finales de la Segunda Guerra Mundial y se centra en el diseño, la producción y el lanzamiento del cohete V-2 por el ejército alemán, y, en particular, la búsqueda de un misterioso aparato llamado el "Schwarzgerät" ("aparato negro") que se instalará en un cohete con el número de serie "00000".

La mayor parte de la novela se desarrolla en Londres o en Europa en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial y en las semanas que siguieron inmediatamente a la capitulación de Alemania el ocho de mayo de 1945.

El punto de partida es engañosamente tonto y hasta vulgar: el militar estadounidense Tyron Slothrop trabaja para la inteligencia aliada en Londres y experimenta –como consecuencia de un entrenamiento pavloviano– súbitas y precisas erecciones cada vez que se avecina el zumbido mortal de las bombas V-2 nazis desde los cielos de la Segunda Guerra Mundial. Este curioso “don” convierte a Slothorp en botín codiciado por todos los bandos y transforma su vida en una demencial saga.

Los misiles alemanes secretos V-2 comienzan a caer sobre Londres, la inteligencia británica descubre un mapa de la ciudad indicando las conquistas sexuales del Teniente Tyrone Slothrop, de la Armada de Estados Unidos, que corresponde exactamente con un mapa mostrando el impacto de las bombas V-2. Las implicaciones de este descubrimiento lanzarán a Sothrop en una impresionante aventura a través de la Europa en guerra, en busca del misterioso Cohete 00000.

Tyrone Slothrop de niño fue sometido a experimentos pavlovianos por el profesor de Harvard Laszlo Jamf, un loco científico alemán que ahora trabaja para los nazis. Laszlo inventó el Imipolex G, un nuevo plástico útil en el aislamiento de los cohetes, y condicionó las partes pudendas de Tyrone para que respondieran a la presencia de ese nuevo plástico.

Laszlo Jamf, inventor del aislante para bombas, condicionó los genitales de Tyrone para que se excitaran ante la presencia del Imipolex G. Así, el protagonista sufrirá, en su etapa adulta, recurrentes erecciones involuntarias a consecuencia de los agónicos e invariables bombardeos que se ciernen sobre la Inglaterra de 1944. Su conducta inusual comienza a levantar numerosas sospechas en el paranoico ejército norteamericano. Nuestro protagonista no puede evitar sentir la presencia del Imipolex en las bombas, y sus superiores militares, convencidos de que Tyrone oculta un secreto determinante, deciden investigarlo insaciablemente.

En una Alemania devastada por la guerra, Tyrone Slothrop se enfrenta a legiones de extraños enemigos, de los que tendrá que huir haciendo cabriolas. Se convierte en una especie de ser mitológico (Rocketman) que aparece y desaparece y va teniendo encuentros de lo más variopintos. Es enviado a Europa, con propósito apenas conocido, manipulado y guiado por manos invisibles para adentrarse en el corazón de Alemania y localizar el misterioso Schwarzgerät ("aparato negro"), y por ende, el cohete con número de serie 00000.

El reparto de personajes es digno de una película de los Hermanos Marx: incluye a un pulpo amaestrado y a Francisco Squalidozzi, un bizarro argentino que teoriza sobre Borges, los descamisados de Perón, submarinos del Reich en las orillas de Mar del Plata, “el gran poeta Leopoldo Lugones” y Rosas. Squalidozzi es un lobbysta argentino cuyo amigo de desventuras es Felipe con quien intenta robar un submarino. Lo remarcable es la descripción del peronismo de los años ’40, que mezcla con el Perón de la fecha en que fue escrito el libro (1973).

La novela se divide en cuatro partes asimétricas. La primera, “Más allá del punto cero” trata sobre un grupo de “paranormales” reunidos en Londres bajo una sección especial de los Aliados conocida como “La Visitación Blanca”, en la que se delinean algunos personajes importantes. Atravesado por una multitud de departamentos con siglas estrafalarias, allí se presentan Pointsman, el jefe del servicio; Mexico, un matemático estadista; Katje Borgesius, una agente holandesa y el protagonista principal, el teniente norteamericano Tyrone Slothrop, cuya principal cualidad es sufrir una erección cuando un cohete V-2 explota en las inmediaciones. Personajes trashumantes y funambulescos abundan en este entorno, en el que se discute acerca de los reflejos condicionados de Pavlov, entre otros.

En su segunda parte, “Un Perm’ au Casino Hermann Goering”, Slothrop goza de un permiso de licencia del que disfruta en el sur de Francia. Pero lo destacable es que tiene una misión: hallar una pista que conduzca a un cohete desarrollado por los alemanes, con el nombre de A-4. Vigilado de cerca por quienes también van detrás de él, Slothrop debe sortear una serie de celadas con que intentan atraparlo, para seguir el derrotero de esa maravilla de la técnica. Ésta lo dirige hacia la zona de ocupación. Aquí también aparecen Tchitcherine, un traficante ruso, y su opositor y discípulo, Enzian, ambos partícipes del desarrollo del cohete, como también un técnico alemán Van Göll –apodado “Der Springer” (el caballo), dada su afición al ajedrez-.

Ya desde el título, “En la Zona”, la tercera parte –la más voluminosa- nos indica el lugar en que se desencadenan los hechos. Es en esta región de dominio aliado, casi a las puertas de la rendición alemana, –en la que se trafican botines de guerra, informaciones y despojos varios- en la que más se detiene el relato y donde se expresa la mayor crudeza del final de la guerra. Es también en la que se van relacionando las historias personales de los personajes principales en pos de la trama, manteniendo el mismo objetivo de alcanzar el misterioso y venerado cohete.

Finalmente, en “La fuerza contraria”, se halla un grupúsculo –la Comunidad del Cohete- cuya misión es ensamblar las partes y hacerlo volar. Aquí todo se resume en un Nosotros contra un Ellos imaginario. Pero la línea que separa a ambos opuestos no está nada definida, como tampoco lo está el futuro del elenco protagonista.

Así el autor introduce cientos de personajes sin aparente orden –de hecho, el protagonista desaparece bastante antes de que termine la novela–, y ese desorden se hace extensivo al desarrollo de la acción, que mezcla perspectivas, puntos de vista, tiempos verbales y demás. Todos los personajes andan en una espiral de locura que ya forma parte de ellos, de la que no podrán librarse jamás, sólo aceptarla y sumarse a la fiesta de la paranoia al ritmo de alguna de las centenares de canciones que incluye Pynchon en sus páginas.

Este libro es el mayor y mejor ensayo sobre la locura jamás realizado, sobre el efecto de la guerra en las personas, víctimas y verdugos, inocentes y criminales, magistralmente retratado en la incertidumbre de esa Londres cuyos habitantes viven su día a día desquiciados, sabiendo que sólo oirán la bomba cuando ya sea demasiado tarde, cuando ya haya caído, con los cambios que eso provoca en su psicología, en su sexualidad, en cada aspecto que los moldea como seres humanos.

Adentrarse en El arco íris de la gravedad es escarbar en lo peor del ser humano, es entender por qué ocurrió lo que ocurrió durante aquellos años, cosa que centenares de miles de libros fracasan a la hora de explicar. Todo el libro resulta una gran parodia, una sátira, una burla descarnada a la versión oficial y televisiva de lo sucedido en la última gran Guerra del siglo XX y, por exacción, a todo enfrentamiento armado entre pueblos.

Su autor, Thomas Pynchon, es todo un misterio: no concede entrevistas y hace décadas que no se tiene una foto suya, por lo que su aspecto es desconocido.